|
La junta de
Castilla y León “invierte” |
|||||||||
| La junta de Castilla y León ha comprado la espada Tizona que utilizó el Cid Campeador para matar a todos los moros que encontraba por el camino. Esta espada pertenecía a un señor que posiblemente haya hecho el negocio de su vida, pues a cambio le han dado un millón seiscientos mil euros, es decir casi trescientos millones de las antiguas pesetas. | |||||||||
|
El conservar y
rescatar el patrimonio de un pueblo, de una comunidad, es una
obligación, es un servicio al pueblo, a los ciudadanos. El que podamos
disfrutar de la espada Tizona matamoros cargada de historia y de
leyendas, que evoca y recuerda gestas vencedoras y al mismo tiempo
sangrientas, es loable y sería un excelente indicador de una buena
gestión de gobierno si estuvieran cubiertas todas las carencias básicas
de todos los ciudadanos. Me temo que no están cubiertas. Sólo un
ejemplo: los enfermos psíquicos, por el hecho de ser enfermos
psíquicos no dejan de ser ciudadanos con todos los derechos, deberían
ser tratados y atendidos en centros y por especialistas, sin
embargo no tienen más remedio que vivir en sus propios domicilios, con
el riesgo que ello conlleva, porque no
existen centros públicos. Este gobierno, que se gasta centenares de millones de pesetas en una espada de mucha historia y fantasía para rescatar su patrimonio no tiene la vergüenza y conciencia suficientes para satisfacer las necesidades básicas de su patrimonio más importante que son sus ciudadanos y entre estos un colectivo que necesita mucha ayuda, los enfermos psíquicos y sus familias.
|
![]() |
||||||||
![]() ver historia |
Al amparo de esta
problemática, que a la Administración no quiere o no le interesa
resolver, se han creado una serie de centros privados,
posiblemente con intereses de personas mezquinas que lo único que les
interesa es hacer negocio a costa de enfermos, pero más mezquina es la
Administración que compra una espada con un dinero con el que se podría
crear un centro para estos enfermos. El Cid sigue ganando batallas
después de muerto. Villoruela, 23 de Mayo 2007 José González Sánchez |
||||||||