Mueren los Príncipes    
                   
 


Un joven de Babilafuente, amigo de Fidel, encontró la muerte en la carretera.

 

Se me agolpan en mi mente reflexiones.

 

Mueren los príncipes, mueren los papas,  mueren los creyentes, mueren los paganos , mueren los pobres, mueren los niños..

 

Sin embargo parece que unos mueren más que otros,  mueren más arropados por el mundo, por  multitudes, por plegarias y rosarios rezados en todos los rincones del orbe.

 

La muerte, siempre fría, distante, misteriosa,   a veces se torna jovial, chicharachera , tumultuosa, gente, mucha gente, sumida en la fe o en la simple curiosidad por ver un rostro muerto y un cuerpo inmóvil y oler la cera que desprenden los inhiestos hachones centinelas.

 

 El color rojo, color adorno, ropaje externo de las escatologías romanas.

 

La muerte.

 

Nuestra muerte.

 

La muerte del hombre.

 

La profunda muerte de cada día, la insondable muerte de todos los vivientes.

 

 Todos hacia la muerte  de forma inevitable. En ese trance nos veremos. Y a pesar de ser la compañera de la vida, y a pesar de los avances técnicos aún sigue siendo un enigma. Para unos es un tránsito, para otros el final.

 

Son reflexiones de ayer , de hoy y de mañana.

 

Descanse en paz Sebastián. " Chanito ".

 

Allí donde estés, te enviamos un simbólico ramo  de rosas rojas

 

Desde Villoruela,  Junio  2007           José González